
Los primeros años de la carrera belenística de Curro, empezaron en la Navidad de 1996-1997.

En esas fechas, cumplió uno de sus sueños y montó un Belén de apenas 2x2 metros con pequeñas figuras de todo a 100 acompañadas únicamente por un río y por un molino movido por un burro, ambos de escasas dimensiones. La decoración era muy escueta y carecía de todo tipo de rigor histórico-monumental.

A pesar de las escasas dimensiones del Belén (comparado lógicamente con el que monumental Belén que tiene actualmente), aquel año abrió sus puertas y recibió un total de aproximadamente 300 visitas, consiguiendo el primer premio en el concurso de Belenes de TV PALMA.

Estos primeros aunque pequeños logros, hicieron que Curro no quisiera conformarse con esto y despertó en él el verdadero sentimiento Belenista, impulsándole a mejorar aquel primer montaje, afán de mejora que sigue manteniendo pues, como veremos montaje a montaje, nunca ha dejado de innovar y superarse.
